BIBLIOGRAFÍA

SEAMOS COMPRENSIVOS

1992. Adaptaci√≥n del ingl√©s de "Can we understand?" Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. P.O. Box 27605-7605]. Esta adaptaci√≥n al espa√Īol ha sido posible mediante un donativo como recuerdo querido de Paula Deane Gland por su madre, Ruth F. Gland.(REVISADO:2007).

INTRODUCCI√ďN
A menudo es un shock para los padres el enterarse de que su hijo o hija es homosexual. Sea usted madre o padre, tenga usted un hijo o una hija, haya usted sospechado hace tiempo algo sobre eso, o haya sido una sorpresa total, enterarse con seguridad puede ser un shock. Los sentimientos que lo sacuden son muy fuertes y confusos. Al principio es posible que usted no pueda casi hablar sobre el tema sin lágrimas en los ojos, o sin sentir ira. Cada familia es diferente y cada caso es singular: un padre puede haberse enterado por casualidad, a otro puede habérsele dicho cara a cara, un tercero pudo haber recibido una llamada telefónica o una carta; el/la hijo/a puede ser adolescente o adulto/a, aceptándose a sí mismo/a o trastornado/a con lo que él o ella es; los padres tal vez estén listos para escuchar, o reaccionen alejándose de la situación. Todos ellos, sin embargo, tienen preocupaciones y preguntas básicas.

PRIMERAS REACCIONES
¬ŅPor qu√© tuvo √©l o ella que dec√≠rnoslo?
Muchos padres piensan que ellos ser√≠an mucho m√°s felices sin enterarse. Usted debe tomar en cuenta, sin embargo, que si usted no lo supiera no conocer√≠a realmente a su hijo/a. Una gran parte de la vida de √©l o ella ser√≠a un secreto para usted y usted nunca llegar√≠a a conocer a ese ser humano en su totalidad. El hecho de que √©l o ella se lo haya dicho, es una se√Īal de su amor y del apoyo o comprensi√≥n que √©l o ella necesita de usted. Despu√©s de todo, ¬Ņqui√©n deber√≠a saber sino usted? ¬°A ning√ļn otro grupo minoritario se le exige que esconda de sus padres aquello que los hace “diferentes”!

¬ŅPor qu√© nos hizo √©l o ella esto?
Muchos padres sienten un amargo resentimiento hacia el hecho de la homosexualidad de su hijo/a. Este sentimiento est√° basado en el falso entendimiento de que ser homosexual es algo elegido, que √©sta fue una decisi√≥n consciente, y que quiz√°s, incluso, fue hecha para herirlos a ellos. De hecho, los homosexuales no eligen su orientaci√≥n sexual – ellos simplemente son lo que son: la homosexualidad es su verdadera naturaleza. La √ļnica alternativa que tiene la mayor√≠a de las lesbianas y los gays, es ser honestos sobre qui√©nes son, o esconderlo. Esconderlo impone una tremenda carga – significa vivir una mentira d√≠a tras d√≠a. ¬ŅQu√© padre o madre podr√≠a querer que un/a hijo/a suyo tenga que vivir de esa manera?

¬ŅQu√© hicimos mal nosotros?
La mayor√≠a de los padres se sienten culpables cuando se enteran por primera vez. La psicolog√≠a y la psiquiatr√≠a nos han dicho durante a√Īos que la forma en que un/a hijo/a resulta ser es “culpa” de los padres. De hecho, ning√ļn padre tiene tanto poder sobre un/a hijo/a. Los homosexuales se encuentran en todo tipo de familias, con todo tipo de antecedentes. Nadie sabe hasta ahora qu√© “causa” ning√ļn tipo de sexualidad, pero es ampliamente aceptado hoy en d√≠a que la orientaci√≥n sexual de un/a ni√Īo/a ya est√° establecida a una temprana edad, o al nacer.

PREOCUPACIONES DE LOS PADRES POR LOS HIJOS
¬ŅSer√° √©l o ella sujeto/a al ostracismo, tendr√° √©l o ella problemas para encontrar y mantener empleo, o incluso a ser atacado/a f√≠sicamente?
Tenemos que responder que s√≠, desafortunadamente, estas cosas son posibles. Esto depende de d√≥nde √©l o ella decida vivir, qu√© tipo de trabajo desee y c√≥mo decida actuar. Pero nos consta que las actitudes hacia los homosexuales han ido mejorando y son m√°s positivas en muchos lugares. Tambi√©n hay un creciente n√ļmero de grupos que est√°n trabajando hacia esos cambios y que est√°n listos para ayudar a aquellos que tengan momentos dif√≠ciles.

¬ŅEstar√° √©l o ella solo/a en su vejez si no tiene familia propia?
Quiz√°s s√≠, pero debemos recordar que esto sucede muy a menudo con todos nosotros. Esposos mueren, matrimonios se disuelven, hijos a menudo viven lejos y muchas parejas no tienen hijos. Muchos de nosotros tenemos que adaptarnos a menudo a la soledad en nuestra vejez. Por otro lado, muchas lesbianas y gays desarrollan relaciones duraderas y la comunidad gay presta un c√°lido apoyo a sus miembros. Cuanto m√°s se les facilite “salir del closet (armario)”, o sea, reconocer su orientaci√≥n sexual a ellos mismos y a los dem√°s, m√°s homosexuales tendr√°n la oportunidad de vivir por toda su vida como parte de una comunidad. Las lesbianas y los gays incluyen bajo su concepto de “familia” no s√≥lo a su familia consangu√≠nea, sino tambi√©n a sus compa√Īeros de muchos a√Īos o de toda una vida.

¬ŅDebemos enviar a nuestro/a hijo/a a un psiquiatra para que lo/a cure?
Hoy en día es generalmente reconocido por la comunidad psiquiátrica que la homosexualidad no es, como era previamente considerada, una enfermedad que pueda ser curada. En diciembre de 1973 la Asociación Psiquiátrica Americana declaró que la homosexualidad en sí no es un desorden mental o una enfermedad. La Asociación Psicológica Americana ha tomado la posición oficial de que no sería ético tratar de cambiar la orientación sexual de un homosexual. Sin embargo, mucha gente que es homosexual se siente tan incluida en los prejuicios de nuestra sociedad, que no puede aceptar como normal su orientación sexual. En estos casos es a menudo beneficioso obtener ayuda psiquiátrica o psicológica con el propósito de aceptarse a sí mismo. Hay que tener mucho cuidado, sin embargo, en seleccionar un psicoterapeuta que no tenga él mismo este prejuicio.

PREOCUPACIONES PROPIAS DE LOS PADRES
¬ŅDeberemos dec√≠rselo a la familia?
Los padres que a√ļn tienen dificultad en aceptar la homosexualidad de sus hijos se preocupan a menudo de que los dem√°s vayan a enterarse. ¬ŅC√≥mo pueden ellos responder a las preguntas que los familiares les hacen con frecuencia: “¬ŅTiene novia?”, “¬ŅCu√°ndo se casa?”?. Nuestro consejo en tales situaciones es: primero y ante todo, no debe usted confiar en nadie a menos que tenga el consentimiento de su hijo/a. Es la vida de √©l o de ella la que usted discute, y √©l o ella tiene el derecho a decidir qui√©n debe saber y qui√©n no.

Segundo, no debe decírselo a nadie a menos que usted mismo haya alcanzado el punto en que no se sienta a la defensiva al respecto. Lleva tiempo aprender a aceptar a su hijo/a, y a menos que la actitud suya sea positiva, comunicará su infelicidad o duda a los demás. Cuando se sienta usted listo/a se le hará más fácil discutirlo con una persona a la vez.

¬ŅQu√© dir√°n los vecinos?
Esta es una preocupaci√≥n muy real, especialmente entre las familias que viven en peque√Īas comunidades, donde sus vidas sociales dependen de la buena voluntad de la gente que los rodea. La respuesta a esa pregunta es muy parecida a la anterior. Cuando usted est√© seguro/a de sus propios sentimientos e informado/a sobre la materia, entonces podr√° hablar sobre la orientaci√≥n sexual de su hijo/a con los dem√°s y ayudarlos a ellos a comprender que el prejuicio contra la homosexualidad est√° basado en el temor y la ignorancia.

¬ŅC√ďMO PODEMOS LLEGAR A ENTENDER ESTE TEMA?
Quizás la mejor manera de contestar esta pregunta es dejar que otros padres hablen por sí mismos. He aquí las historias de dos padres:

Historia de una madre
Nosotros tenemos tres hijos, dos de los cuales son homosexuales. Cuando el mayor ten√≠a 18 a√Īos nos dijo que era gay. La respuesta de mi esposo fue sencilla: “¬ŅEst√°s seguro?” Yo por mi parte, tuve un gran sentimiento de culpa y fracaso, pregunt√°ndome en qu√© hab√≠amos fallado. Nosotros hemos sido siempre una familia unida y cari√Īosa y sent√≠ temor de que nuestra relaci√≥n con nuestro hijo mayor sufriera como resultado de su homosexualidad. Me preocupaba adem√°s su felicidad y bienestar futuros, tambi√©n a mi esposo. Al poco tiempo me di cuenta que nuestro hijo era el mismo que siempre quise y conoc√≠ pero que a trav√©s de su honestidad ahora lo conoc√≠a mejor; la comprensi√≥n la logramos m√°s tarde, despu√©s que nuestro hijo nos dirigi√≥ hacia el “grupo de padres”. Yo dej√© de sentirme sola, nuevas ventanas de comprensi√≥n se me abrieron al hacer preguntas, escucha r y leer. Fue una etapa dif√≠cil pero positiva en mi vida que tom√≥ tiempo y paciencia. Me siento feliz de decir que hoy nuestra familia est√° tan unida como siempre, pero nuestra relaci√≥n es m√°s sincera y abierta que antes.

Historia de un padre
¬ŅQu√© sent√≠ yo cuando supe que mi hija era lesbiana? Es dif√≠cil de decir: fue una mezcla de sentimientos. Mi primer pensamiento fue: la vida va a ser dif√≠cil para ella. Ella es diferente y por lo tanto sufrir√° las consecuencias de ser diferente: sospecha, temor y rechazo por parte del tal llamado “mundo normal”. Ella llevar√° una etiqueta: “Peligrosa y contagiosa, no se le acerque, prot√©jase!” Esto me hizo sentir triste al principio, luego enojado, luego protector. ¬ŅC√≥mo pod√≠a yo ayudar a mi hija? Decid√≠ aprender m√°s acerca de la homosexualidad. ¬ŅPor qu√© sucede? ¬ŅPuede ser curada? M√°s tarde me enter√© que la primera pregunta hasta ahora no tiene respuesta definitiva, y la segunda es il√≥gica, ya que no es una enfermedad.
Le√≠ mucho y eso me confundi√≥. Las opiniones expresadas por varios autores, en algunos casos difer√≠an dr√°sticamente, estaban basadas en sus experiencias y en lo que estaban tratando de probar. Fue mi hija quien me dirigi√≥ a m√≠ y a mi esposa al “grupo de padres”. Fue all√≠ donde me di cuenta que no estaba solo. Los mismos sentimientos de culpa, de insuficiencia y de pesar, eran compartidos por muchas personas. Hab√≠a, sin embargo, un sentimiento que no compart√≠a. Muchas personas estaban enojadas con sus hijos/as por ser homosexuales, pues sent√≠an que esto les hab√≠a tra√≠do verg√ľenza. Desde que nuestra hija nos dijo que era lesbiana, mi esposa y yo hemos aprendido m√°s sobe la orientaci√≥n sexual, nos hemos sentido mucho m√°s allegados a nuestra hija. Antes de esto hab√≠a veces que ella parec√≠a alejada, infeliz e incluso impaciente con nosotros. Esto ha cambiado del todo. Yo pod r√≠a continuar con muchos m√°s detalles pero creo que las palabras dichas por mi hija recientemente lo resumen todo: “Pap√°, yo nunca hab√≠a estado tan feliz y tranquila como lo estoy ahora, porque ustedes saben y comprenden”.

Hemos aceptado la situaci√≥n, pero, ¬Ņpor qu√© tienen que hacer alarde de ella?
Muchas veces a√ļn los padres que han aceptado la homosexualidad de su hijo/a, se quejan del comportamiento abierto. Se incomodan y enojan al ver demostraciones de atracci√≥n sexual en p√ļblico entre personas del mismo sexo. Nosotros sugerimos que esto es un resultado normal de la manera en que todos hemos sido criados y de lo que se nos ha ense√Īado sobre el sexo en general, particularmente sobre la homosexualidad. A pesar de que esto es completamente comprensible, debemos verlo como nuestro problema, y no el problema de los homosexuales. Si los heterosexuales pueden demostrar afecto abiertamente en p√ļblico, no hay raz√≥n l√≥gica por la cual los homosexuales no puedan hacerlo tambi√©n. Si usted siente que la conducta sexual debe ser algo privado, entonces esto debe aplic√°rselo a todos.

PREGUNTAS DE INTER√ČS GENERAL
¬ŅEs un pecado?
Esta es una de las preguntas m√°s dif√≠ciles para las personas religiosas. Muchas religiones nos ense√Īan que la homosexualidad es condenada. No obstante, en ning√ļn lugar de la Biblia hay menci√≥n de aquellos cuya verdadera naturaleza es homosexual.

Ni los Diez Mandamientos ni el Evangelio mencionan la homosexualidad. Los estudiantes de la Biblia nos dicen que las prohibiciones frecuentemente citadas Рfuera de contexto Рen Levítico 18:22 y 20:13 y en la Epístola de San Pablo a los Romanos 1:26-27, se refieren a la prostitución masculina en los templos: prácticas sexuales realizadas por heterosexuales. Le pedimos a usted que escuche a algunos sacerdotes, ministros y rabinos que han estudiado la pregunta, y han obtenido otras respuestas.

Católico:
Debido a las condiciones diversas de los humanos sucede que algunos actos le son virtuosos a unas personas, tan apropiados y adecuados para ellas, mientras que esos mismos actos le son inmorales a otras, tan inapropiados para ellas. (Santo Tom√°s de Aquino, Summa Theologiae).
La homosexualidad no tiene necesariamente nada que ver con el pecado, la enfermedad o el fracaso. Es una manera diferente de satisfacer el plan de Dios…. Supuestamente el pecado por el cual Dios destruy√≥ a Sodoma fue la homosexualidad. Ese es el gran mito. Yo descubr√≠ a trav√©s de mi investigaci√≥n docta, que esto no era verdad. El pecado de Sodoma y Gomorra fue la inhospitabilidad a un extra√Īo ….. En Mateo, Jes√ļs le dice a sus disc√≠pulos: “Vayan y prediquen el Evangelio, y si llegan a alg√ļn pueblo y ellos no los reciben bien, si son inhospitalarios, sac√ļdanse la arena de las sandalias y ser√° peor para ese pueblo de lo que fue para Sodoma….” Los cuatro evangelios no mencionan nada sobre el tema de la homosexualidad.
(John J. Mitchell, S.J. en entrevista con Charles Ortleb en la revista “Christopher Street”, octubre de 1976).

Protestante:
¬ŅCreo yo que la homosexualidad es un pecado? La homosexualidad, al igual que la heterosexualidad, no es ni una virtud ni un logro. La orientaci√≥n homosexual es un misterioso don de la gracia de Dios comunicado a trav√©s de un conjunto extremadamente complejo de factores qu√≠micos, biol√≥gicos, cromos√≥micos, hormonales, ambientales y de desarrollo, los cuales est√°n totalmente fuera del control de mis amigos homosexuales. Su homosexualidad es un don, no una virtud ni un pecado. Lo que ellos hagan con su homosexualidad, sin embargo, es, sin duda alguna, su responsabilidad personal, moral y espiritual. Su comportamiento como homosexuales puede ser pecaminoso – brutal, abusivo, ego√≠sta, promiscuo y superficial. Su comportamiento como homosexuales, por otra parte, puede ser bello, lleno de ternura y de consideraci√≥n, leal, desinteresado y profundo.
Con esta interpretación del misterio que debe ser atribuido a ambas orientaciones, la heterosexual y la homosexual, yo claramente no creo que la homosexualidad sea un pecado.
(Obispo Melvin E. Wheatley, Jr., Metodista jubilado 20.11.81)

Judío:
Ante todo, el juda√≠smo siempre ha enfatizado la importancia y la santidad del individuo. Los rabinos antiguos semejaban cada vida humana al mundo entero. “¬ŅPor qu√© cre√≥ Dios a cada ser humano distinto, no estamp√°ndonos como tantas monedas?” se preguntaban los rabinos. “Para mostrarnos que cada persona es √ļnica”, contestaron ellos. El juda√≠smo siempre ha celebrado la vida humana y siempre ha estimado la libertad como el veh√≠culo a trav√©s del cual cada individuo √ļnico puede desarrollar su potencial.
Es por esta raz√≥n, y puesto que nosotros los jud√≠os hemos aprendido directamente cu√°n sofocante y destructiva es la opresi√≥n, que el movimiento de Reforma Judaica ha hecho un llamado para que se proponga legislaci√≥n para los derechos de los gays. Aun cuando no todas las ramas del juda√≠smo est√©n de acuerdo, el juda√≠smo liberal reconoce que las censuras religiosas en contra de la homosexualidad fueron un producto de su tiempo y lugar, una √©poca antigua durante la cual la existencia misma depend√≠a de que cada miembro de la sociedad tuviese hijos para poblar las fronteras y abastecer el ej√©rcito. Eso fue ya hace mucho tiempo, antes de que la ciencia moderna y la psiquiatr√≠a nos trajesen un nuevo entendimiento de la naturaleza humana. Nosotros los jud√≠os, siempre hemos incorporado los √ļltimos conocimientos a nuestro juda√≠smo, esa adaptabilidad es por lo cual hemos sobrevivido, y por la cual tantas prohibiciones b√≠blicas son pasadas por alto. Los jud√≠os pensantes de hoy d√≠a, al igual que todas las personas pensantes, rehusar√°n invocar reglas homof√≥bicas de entre todas estas leyes, que han sido olvidadas desde hace tanto tiempo. Despu√©s de todo, a√ļn el m√°s ortodoxo ya no apedrea a los ni√Īos desobedientes hasta matarlos, ni los cristianos fundamentalistas nos piden que sigamos los rituales kosher, siendo √©stas s√≥lo dos de las reglas encontradas en la Biblia. Si nosotros los jud√≠os, que siempre hemos sido v√≠ctimas por el hecho de ser diferentes, no logramos aceptar, ¬Ņqui√©n entonces en nombre de Dios lo har√°?
(Rabino Charles D. Lippman, 1985)

¬ŅEs la homosexualidad antinatural?
La homosexualidad no es antinatural, puesto que existe en la naturaleza. Es tan natural para una persona el ser heterosexual como lo es para otra el ser homosexual.
No sabemos por qué algunas personas son homosexuales, pero sí sabemos que siempre hubo, hay y habrá homosexuales.
Se estima que un 10 porciento de la población de los Estados Unidos y a través del mundo, es lesbiana o gay. Para ellos su homosexualidad es su verdadera naturaleza. Pedirles que se comporten de otra manera sería pedirles que se comporten antinaturalmente.

¬ŅY sobre el SIDA?
El SIDA no es una enfermedad “gay”. Las lesbianas, por ejemplo, est√°n en uno de los grupos de menor riesgo en nuestra sociedad. Esta es una enfermedad transmitida sexualmente, la cual puede ser tambi√©n transmitida por agujas o jeringas no esterilizadas. En √Āfrica la enfermedad ha atacado a los heterosexuales predominantemente; en los Estados Unidos se propag√≥ inicialmente entre los homosexuales del sexo masculino. Estudios recientes han mostrado que actualmente se est√° igualmente propagando entre los heterosexuales. La infecci√≥n afecta a los drogadictos a trav√©s de jeringas o agujas no esterilizadas. El SIDA no es nada de lo cual sentirse avergonzado.

El SIDA no es necesariamente el resultado de haber llevado una vida promiscua, y el hecho de que alguien lo haya adquirido no dice nada sobre qué tipo de persona es. El hecho más importante no es el saber cómo una persona fue infectada, sino el hecho de que esa persona está enferma y necesita ayuda.
El SIDA es difícil de adquirir.
El SIDA no es transmitido de ninguna manera sino por aquellos medios ya indicados, por lo tanto no existe razón médica alguna para evitar contacto con miembros de su familia, o fuera de ella, que tengan SIDA.
Por √ļltimo, la manera en que un padre o una madre se enfrente al SIDA de su hijo debe depender de √©ste. Algunas personas querr√°n dec√≠rselo a los dem√°s, otras querr√°n mantener la informaci√≥n en privado. Algunas querr√°n tener cerca a sus padres y hablar con ellos sobre el tema, otras evitar√°n el t√≥pico. Mas tenga presente que todas las personas enfermas de SIDA necesitan amor y cuidados. Mostrar nuestro apoyo y cari√Īo es m√°s importante que nunca.

CONCLUSI√ďN
Aceptar la homosexualidad de su hijo/a y educarse a sí mismo/a sobre el tema lleva tiempo. Los/as hijos/as a menudo esperan que sus padres los/as comprendan de inmediato, pero para muchos de ellos no es posible. No se impaciente consigo mismo/a, no importa cuánto tiempo le lleve. Si realmente desea aprender y comprender, usted lo logrará.