TESTIMONIOS DE INTEGRANTES DE PFALYG

Fragmentos escritos por familiares de gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros.

‚Äú Yo hice mi crisis, pero sal√≠ de ella, recuper√© a mi hijo y ahora estamos m√°s unidos que nunca..‚ÄĚ

Irma Fischer

Por qué me propuse fundar un Grupo de Padres de Hijos Homosexuales

Hace algo menos de 12 a√Īos yo no sab√≠a nada de los homosexuales. Sab√≠a que de vez en cuando exist√≠a alguno, no me agradaban demasiado, o por ah√≠ me daban l√°stima, o me dejaban indiferente. Y adem√°s esas eran cosas que siempre les suced√≠an a otros. Nunca se me cruz√≥ por mi mente que esos homosexuales tambi√©n ten√≠an familias.

Hasta que un d√≠a, repentinamente, fue cambiado el orden de mi mundo. Mi hijo, ahora de 39 a√Īos de edad, ya viv√≠a en el extranjero. Dej√≥ a la Argentina, a su hogar paterno y a su novia, 12 a√Īos atr√°s, instal√°ndose en el pa√≠s en que ya viv√≠a su hermana casada. A ra√≠z de una visita m√≠a, me transmiti√≥ por carta su deseo de charlar conmigo. Como yo ya sab√≠a que hab√≠a roto con su novia, supuse que me iba a contar de alguna otra mujer. Y cuando por fin habl√≥ conmigo, me dijo que era gay, y que nosotros sus padres no deb√≠amos reprocharnos nada, al contrario, que nos agradec√≠a la buena educaci√≥n que le hab√≠amos dispensado. Habl√≥ durante 1 hora, lo cual significaba mucho para mi hijo siempre tan silencioso e introvertido. Yo qued√© muda, shoqueada, sent√≠a como si alguien me estuviera aprisionando mi coraz√≥n con mano de hierro y hielo. Era lo m√°s angustiante e inesperado que pudo pasar en mi vida. ¬ŅC√≥mo a nosotros, no era que esas cosas siempre les suced√≠an a otros? La homosexualidad para m√≠ era algo antinatural. En esa hora interminable sent√≠ que hab√≠a perdido a mi hijo. Ahora s√© que mi reacci√≥n era una de las muchas maneras en que un padre o una madre puede reaccionar. Cada padre o madre reacciona seg√ļn su personalidad y los antecedentes de conocimiento del tema.

Mi hijo en ese momento sacó un librito que evidentemente ya tenía preparado, y me dijo que me iba a dejar sola durante esa noche. Era un librito editado por el Centro Nacional de Educación de la Salud, Colonia, Alemania, dirigido especialmente a padres de hijos homosexuales. Estuve leyendo 3 horas seguidas. Me fui apaciguando, y se abrió un mundo nuevo, desconocido, ante mí. Aprendí que las personas de orientación homosexual no tienen la culpa de ser así, ni sus padres, que no son anormales o enfermos sino que simplemente tienen una orientación sexual distinta y que por sobre todas las cosas necesitan la comprensión y el amor de sus familias. El librito terminaba con una carta abierta de un gay a sus padres, que lo habían echado de su casa. Me conmoví inmensamente.

A la ma√Īana siguiente, cuando volvi√≥ mi hijo, lo recib√≠ serena. √Čl me dijo que me dejara tiempo, que elaborara el tema dentro de m√≠. Que lo que a m√≠ me produjo un shock de un momento, a √©l le cost√≥ a√Īos de incertidumbre, soledad, desesperaci√≥n, hasta que al fin acept√≥ lo que le estaba pasando, encontrando el apoyo y la amistad de un grupo de homosexuales en su ciudad. A m√≠ me produjo un vuelco en mi vida; ten√≠a que aprender a adaptarme a una situaci√≥n nueva, y re-adaptar todos los valores √©ticos de mi vida. Pens√© que mi hijo debe haber pasado por un verdadero infierno en su adolescencia. Ahora me explicaba por qu√© tantas veces lo encontr√°bamos triste, aparentemente sin ganas de vivir, sin amigos varones (pero s√≠ con muchas amigas) Incluso tuvimos que cambiarlo de colegio a los 15 a√Īos de edad porque estaba completamente ap√°tico, y los profesores dec√≠an que as√≠ no pod√≠a aprobar el a√Īo.

Mi hijo me dijo que para √©l lo m√°s dif√≠cil de todo fue confiar su orientaci√≥n sexual a m√≠ (mi marido hab√≠a fallecido 2 a√Īos antes) Y yo ahora le agradezco infinitamente de que lo hubiera hecho. Yo hice mi crisis, pero sal√≠ de ella, recuper√© a mi hijo y ahora estamos m√°s unidos que nunca. Mi mundo ha cambiado, pero esta nueva experiencia, en lugar de producirme amargura, ha generado una gran riqueza en mi vida. Y especialmente gener√≥ en m√≠ el fuerte deseo de ayudar a otros homosexuales y a los familiares de √©stos. Y fue de este modo que, junto a la madre de una chica lesbiana, fundamos un grupo de autoayuda para padres de hijos homosexuales y para sus familiares en Buenos Aires, Argentina. Desde entonces han pasado innumerables personas por este grupo, padres, familiares, hijos homosexuales, trabajadores sociales y amigos, en busca de apoyo, comprensi√≥n y posibilidad de intercambio de experiencias.

Mi hijo ya no est√° solo. Ha encontrado la amistad y el cari√Īo de otro muchacho. Se siente feliz, y ha encontrado su propia identidad.

Y yo s√≥lo deseo dar el siguiente mensaje a los padres y familiares de j√≥venes de orientaci√≥n homosexual: ¬°Acepten a sus hijos tal como son, aunque sean “distintos” en su
sexualidad! Ellos son personas como cualquier otra, con sus virtudes y defectos, con su personalidad definida, que necesitan m√°s que otros ser aceptados y comprendidos – ¬° necesitan todo el amor de sus familias !

Irma Fischer
2007