TESTIMONIOS DE INTEGRANTES DE PFALYG

Fragmentos escritos por familiares de gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros.

“Todos nosotros juntos estamos re-escribiendo la historia, porque de este grupo, se beneficiarán las generaciones futuras...”

Estela

Palabras de Estela, madre de una hija lesbiana

Escritas en ocasión del cumplimiento de los 10 años de "Padres, Familiares, Amigos de Lesbianas y Gays, Buenos Aires, Argentina”, dirigidas a la cofundadora del grupo en Junio 2006.

Un día, antes que todos nosotros, pero de la misma forma, sentiste con igual intensidad lo mismo frente al descubrimiento de la orientación sexual de tu hijo.
Hace ya 10 años, no sabías con quien compartir tus dudas, dónde buscar consejo y contención. Simplemente porque acá en la Argentina no existía ningún grupo como el que fundaste. Porque aunque te autodenomines co-fundadora, sabemos que las ideas sin acciones que las hagan realidad, quedan truncas y de poco sirven. Se necesita, de la gesta diaria , los esfuerzos mes a mes, año tras año. Igualmente, ese inicio llevado a cabo por dos mujeres, demuestra la capacidad de lucha cuando de sus hijos se trata, así como otros grupos de mujeres inspiradas por diferentes causas pelean por el bienestar y los derechos de su descendencia.

Estos logros y cuanto se consigue, pasan a formar parte del crecimiento de la humanidad. Así como hace diez años el dilema era salir del closet, mostrarse u ocultarse, comentarlo en la familia o no, decir la palabra prohibida o no: gay, lesbiana, bisexual, hoy ya hablamos de derecho a formar una familia, tener hijos propios o adoptarlos, venir de un matrimonio heterosexual y conformar una nueva pareja homosexual, exigir los mismos derechos civiles, cobrar una pensión, una herencia, tener las mismas licencias laborales.

Se aborda el tema de la integración de la diversidad sexual en el debate público, en distintos tipos de sociedades y en toda manifestación artística y cultural.

Todos nosotros juntos estamos re-escribiendo la historia, porque de este grupo, se beneficiarán las generaciones futuras. Llegará el día en que la verdad salga a la luz y nuestros queridos hijos e hijas puedan vivir, en absoluta libertad e integración, sus amores y sus vidas.

Haber sobrevivido exitosamente durante una década, en tiempos tan fragmentarios como los actuales, donde es fácil desertar, manifiesta tus incondicionales características de mujer organizadora, perseverante a pesar de las críticas y adversidades, propias del que se arriesga a hacer cosas nuevas y diferentes.

Fuiste pionera en pensar, no sólo en vos y tu hijo, sino en todos los demás padres y la relación con sus hijos e hijas. Este gesto de tamaña generosidad, se fue multiplicando a través de estos diez años, porque tu energía contagiosa nos despertó la idea de involucrarnos con el compromiso, de intentar colaborar para que este mundo, en que nos tocó vivir y tener a nuestros hijos, sea un lugar mejor para algunos más. Darle un rumbo enriquecedor para la familia y a través de ella, para la toda la sociedad.

Hemos aprendido a abrazar esta causa sin dispersarnos.

Cuando los padres llegamos por primera vez a este grupo, nos encontramos abatidos buscando contención, consejos y testimonios de lo mismo que nos sucede a nosotros. Somos personas desconocidas hasta entonces, hermanadas por idéntica circunstancia. Con el paso del tiempo y reuniones mediante, vamos estableciendo lazos de una amistad fortalecida con el tiempo, donde no existen diferencias de edad, origen ni posición social.

Nos une un sentimiento común: el amor y la dedicación a nuestros hijos e hijas. Cada uno con su relato aporta a los demás, intercambiamos consejos, opiniones y experiencias, a veces entre lágrimas, a veces con humor y felicidad. Así hemos visto crecer a los hijos. Sin buscarlo ni imaginarlo, a través de nuestros seres más queridos recibimos este hermoso regalo de la vida: el afecto natural que reina entre nosotros y que por estar originada en ellos se vuelve indestructible.

En nombre de los padres, madres, hijos, hermanos, familiares y amigos, los antiguos de la primera hora, los que hayan venido pocas o sólo una vez, deseamos comenzar esta nueva década juntos, muy juntos para que haya muchas más, agradeciéndote la histórica y trascendente tarea emprendida.