A muchos padres les viene a la mente la enfermedad del SIDA cuando piensan que su hijo podría ser homosexual. Cuando la enfermedad fue conocida, a principios de los años ochenta, muchos consideraban que se trataba de una misteriosa enfermedad que afectaba a los varones homosexuales con un mortal cáncer de piel.
Entre tanto se supo que el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), causado por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), está desvinculado de la orientación sexual. En África por ejemplo, la mayoría de las personas enfermas son personas heterosexuales, y, en Europa y América, ha aumentado la cantidad de infecciones en las personas heterosexuales.
| En muchos países se enfermaron mayoritariamente personas heterosexuales. |
El SIDA es epidémico donde el agente patógeno aparece por primera vez
Que la enfermedad en Alemania haya afectado, principalmente, a varones gays es explicable por múltiples razones. Toda enfermedad de transmisión sexual se propaga allí donde el agente patógeno aparece por primera vez y puede ser transmitido por contactos sexuales. Por ese motivo el VIH fue epidémico en Europa en los círculos relativamente cerrados de los varones homosexuales. También es sabido que las relaciones anales, una fácil vía de contagio del VIH, son más frecuentes entre varones homosexuales que entre personas heterosexuales.
La ignorancia contribuyó a una fácil propagación de la enfermedad.
La discriminación de los varones homosexuales está vinculada
a la preponderancia que otorgan, para su bienestar y en la búsqueda de
las amistades, a la sexualidad. La vida de una pareja gay es sumamente difícil
en ese ambiente hostil, por lo cual son frecuentes las relaciones sin compromiso.
A principios de los años 80 eran poco conocidas las vías de contagio,
las personas apenas podían prevenir la enfermedad, la cual se propagó
rápidamente.
¿CÓMO PUEDO PROTEGER A MI HIJO
DEL SIDA?
En principio, las personas jóvenes, y especialmente los varones, deben protegerse a sí mismos. No obstante, los padres pueden hacer mucho para que realmente lo consigan.
La ayuda más importante es una actitud comprensiva y sincera de aceptación, manifiesta en conversaciones que transmitan seguridad y solidaridad. Esta actitud promueve la autoestima y la disposición a hablar abiertamente sobre los propios deseos. Los jóvenes aprenden a decir "no" al riesgo y "sí" a la seguridad, evitando el contagio y eligiendo a sus compañeros en forma más consciente.
Los padres pueden obtener material informativo o proponerle al hijo leerlo juntos. Esto ayudará al mutuo entendimiento y a la aplicación de normas a situaciones concretas dadas. Aunque para algunas familias no resulte fácil la conversación, les será sumamente importante. Las personas jóvenes deben estar preparadas para cuando tengan las primeras experiencias sexuales con otras personas. Entonces serán conscientes, y estarán al tanto de cómo protegerse a sí mismas y a otros. No tiene sentido prohibir la sexualidad a los adolescentes. Tampoco cuando a las personas adultas les resulta difícil aceptar el amor homosexual. Finalmente, las personas jóvenes decidirán por sí mismas si están dispuestas o no. Por lo tanto siempre es mejor proveerles información sobre el "sexo seguro".
Las personas homosexuales actualmente practican una conducta sexual más cuidadosa
Las campañas de prevención y promoción de la salud sexual, en los años después de aparecer por primera vez el SIDA, crearon un eficiente sistema de información y asistencia. Los varones homosexuales hoy practican el sexo con un comportamiento mucho más cuidadoso. En situaciones en las que es posible un contagio de SIDA, la mayoría utiliza preservativos como medida de protección.
Las medidas de protección, en especial los preservativos, evitan
la infección tanto en heterosexuales como en homosexuales. Nadie corre
riesgo de contraer el SIDA solamente por ser gay. No lo que uno es, sino lo
que hace, es, finalmente, lo decisivo. Y esto es válido para todas las
personas, independientemente de su orientación sexual.
Las jóvenes y mujeres lesbianas están menos expuestas
Las jóvenes y mujeres que aman en forma homosexual, están mucho menos expuestas. Las principales vías de transmisión del virus, anal y vaginal, carecen de importancia en el contacto sexual entre mujeres, aunque el contacto oral con una mujer infectada de SIDA pudiera producir una infección. Durante la menstruación el riesgo de contagio está incrementado. Sabemos también que los conflictos personales o una identidad sexual en crisis o menospreciada influyen negativamente en la autoestima. Estos y otros conflictos psíquicos podrían debilitar el sistema de inmunidad del cuerpo y afectar considerablemente la salud.
SEXO SEGURO - ¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?
Sexo seguro es el goce y disfrute de la sexualidad en que el riesgo de transmitir enfermedades está sumamente reducido, y, por lo tanto, también protege de una infección de VIH. Sexo seguro significa que el líquido espermático , el flujo vaginal y sanguíneo no deben llegar a introducirse en el cuerpo de la compañera o compañero. Esto se logra mediante el sexo sin penetración, o, cuando hay penetración, usando preservativos.
El sexo seguro ofrece numerosas posibilidades de experimentar el deseo y brindar satisfacción, que incluye las caricias, los masajes, los besos, teniendo en cuenta que éstos no transmiten el VIH. Sexo seguro también significa sentirse seguros juntos, protegidos del contagio, gozar y disfrutar la sexualidad con mutuo respeto y consideración, con mucha ternura, besándose y acariciándose.
La inseguridad personal conlleva un riesgo más elevado
Las personas jóvenes con experiencias homosexuales ocasionales, que aún no asumieron su orientación homosexual y que se resisten a aceptarse como homosexuales, corren mayores riesgos. Muchas veces les es imposible conversar con alguien sobre su comportamiento y, por lo tanto, carecen de apoyo, información y asesoramiento. La familia, generalmente, ignora o prefiere ignorar el tema. Los amigos que apoyarían aún no han aparecido. Puesto que aún no se han admitido a sí mismos como personas homosexuales, rechazan la literatura y el asesoramiento de los grupos de autoayuda homosexual o de prevención del SIDA.
Hablar abiertamente puede significar un apoyo
A pesar de ello, urgidos por el impulso sexual y en la búsqueda de su propia identidad, tienen contactos con otros varones, de quienes, frecuentemente, saben muy poco. En la búsqueda del goce sexual no prestan suficiente atención a la protección necesaria a la infección VIH, sea debido a la ignorancia, un bajo sentimiento de autoestima o, también, porque carecen de experiencia para salvaguardar e imponer el propio interés ante un compañero eventualmente impetuoso y exigente.
También ocurre que el joven inseguro no quiere pasar un papelón como inexperto sexual, y la ceguera ante el peligro, propia de la adolescencia, y la despreocupación unida a la curiosidad, llevarían al criterio "seguro que a mí no me va a pasar".
Este riesgo puede disminuirse eficazmente cuando los adolescentes pueden encontrar su orientación sexual en un ambiente de aceptación, manteniendo un contacto necesario y franco con personas de su confianza. Los padres por lo tanto tienen un rol muy importante acompañando a sus hijos en forma amistosa.
| EL QUE DEBE VIVIR ESCONDIDO TIENE MENOS APOYO Y POSIBILIDADES DE INFORMACIÓN |
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